Trucos para que no te huela el aliento

Si crees que con enjuague bucal o con caramelos de menta vas a eliminar tu mal aliento, estás muy equivocado. Estos 5 tips que te voy a dar van a combatir la verdadera causa de tu mal aliento.

Para poder saber cómo combatir el mal aliento, lo más importante es saber que lo provoca, el mal aliento se origina principalmente en tres sitios de nuestro cuerpo: en los órganos internos, en la garganta y en la boca. Lo más complicado de esto es determinar de dónde proviene el mal aliento. Pero no te preocupes porque estos consejos cubren estas tres partes, así es que comenzamos.

Número 1: Come algo

Aunque suene muy lógico, hay mucha gente que se levanta, se lava los dientes y se va sin desayunar al trabajo, esto no te lo recomiendo. Durante la noche miles de bacterias se acumulan a lo largo de tu garganta y estas son las culpables, en gran parte del mal aliento mañanero.

Si comes algo por ejemplo un plátano o un poco de pan, este bolo alimenticio va a bajar hacia tu estómago arrastrando consigo estas bacterias disminuyendo notablemente el mal aliento provocado por estas. Eso explique el porqué a pesar de por la mañana te laves los dientes sigue oliendo mal la boca.

Número 2: Cepilla toda tu boca

Así como hay bacterias que se acumula en tu garganta, también hay bacterias que se almacenan en tu mejilla y en tu lengua, por muy bien que te cepilles tus dientes, si no te cepillas estas partes de tu boca el mal aliento va a ser parte de tu día a día. Por lo tanto no olvides incluir las mejillas y tu lengua en tu higiene bucal.

Número 3: Olemos a lo que comemos

Olemos a lo que comemos, esto es de sentido común sin embargo hay muchísimas personas que siguen cenando hamburguesa con cebolla y salsa, y el día siguiente preguntan por qué me olerá tan mal laboca. Recuerden que mientras más condimentos tenga nuestro alimento, más mal va a oler nuestra boca al día siguiente. Así que evitalos si tienes una reunción importante o una primera cita al dia siguiente. Ahora también tomar café, fumar o la ingesta de algunos medicamentos como por ejemplo la vitamina b también pueden provocar mal aliento

Número 4: Usa hilo dental e irrigado bucal

Como ya les he comentado en otros de artículos, la comida que se queda entre los dientes se va descomponiendo durante el día y durante la noche, y esto produce un terrible olor, si usas hilo dental al menos una vez al día, de preferencia en la noche, vas a eliminar físicamente estos pedazos de tu boca lo que va a favorecer tu aliento.

Ahora algo que no sustituye el hilo dental, pero es uan excelente ayuda es el irrigador bucal, este es un aparato que arroja agua a presión y ayuda a eliminar los restos de alimentos que están entre los dientes o abajo de una prótesis por ejemplo, si es que tienes un puente. Si ves alguna oferta, cómpralo es una excelente herramienta.

Numero 5: Aumenta la frecuencia de tus limpiezas dentales

A pesar de todos los esfuerzos que hacemos diariamente con nuestro cepillo, hilo dental, irrigador bucal estos no son capaces de eliminar el 100% de la placa y el sarro que se acumula. La única manera de removerlos efectivamente es en gabinete dental, ya que se utilizan aparatos especializados para remover este tipo de sustancias de los dientes sin dañarlos.

Lo recomendable, lo más común es que tengas tu limpieza cada seis meses, sin embargo si tú detectas que se acumula más sarro o que te huele muy mal en la boca, ve cada dos o tres meses, esto no te va a provocar ningún daño y si te va ayudar muchísimo con tu mal aliento.

Si has llegado hasta esta parte de posts te merece un un tip más.

Truco 6: Hidratación, hidratación, hidratación

Para este tip, como experimento coge una cuchara de metal chúpala, sécala en el aire y huélela. A eso que huele es a lo que huele tu boca cuando esta se seca, por lo tanto evita tener la boca seca durante el día para evitar este problema.

Ahora existen enfermedades y medicamentos que favorecen la resequedad en la boca, si este es tu caso no dudes en contactar a tu médico ya que la saliva es una de las primeras defensas naturales que tenemos en contra de las bacterias que agreden nuestro cuerpo.